Estás mirando una vista previa. Suscríbete a Premium para acceder al video completo: Visión general de la estructura interna y externa de los riñones.
Alguna vez te has preguntado ¿cuál de tus órganos funciona como una máquina de lavar? ¡Redoble de tambores, por favor!… ¡Si, son los riñones! Aunque quizás no te guste tener que lavar la ropa una o ...
Leer másAlguna vez te has preguntado ¿cuál de tus órganos funciona como una máquina de lavar? ¡Redoble de tambores, por favor!… ¡Si, son los riñones! Aunque quizás no te guste tener que lavar la ropa una o dos veces por semana, piensa en tus riñones, que se encargan de tu ropa metabólica las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Al igual que la ropa entra sucia y sale limpia de la lavadora, así lo hace nuestra sangre al pasar por los riñones. Y aunque basta con uno solo, es evidente que no se puede vivir sin ellos.
Ahora conozcamos estos órganos un poco mejor mientras exploramos la anatomía externa e interna de los riñones.
Los riñones son órganos bilaterales con forma de frijol, ubicados en la pared abdominal posterior, en los cuadrantes superiores izquierdo y derecho del abdomen. Son órganos retroperitoneales, lo que significa que se ubican detrás del peritoneo, la membrana serosa que recubre la cavidad abdominopélvica, y forman parte del sistema urinario. Cada riñón pesa aproximadamente 150 gramos en hombres y 135 gramos en mujeres; miden entre 11 y 14 centímetros de largo, 6 centímetros de ancho y 4 centímetros de grosor.
Echemos un vistazo más de cerca a la ubicación anatómica de los riñones.
Se ubican inmediatamente laterales a los procesos transversos de las vértebras T12 a L3, y el riñón izquierdo suele estar situado ligeramente más superior que el derecho. Esto se debe principalmente a la posición del hígado, que provoca que el riñón derecho se desplace un poco hacia abajo en comparación con el izquierdo.
Como el riñón tiene forma de frijol, posee un extremo superior y otro inferior, conocidos como polos. El polo superior se extiende más medialmente hacia la columna que su contraparte inferior, y su cara superomedial está cubierta por la glándula suprarrenal, de la cual hablaremos en breve. Otras porciones del polo superior del riñón derecho se encuentran dentro de la impresión renal de la cara inferior del hígado, mientras que el polo superior del riñón izquierdo está en estrecha relación tanto con el estómago como con el bazo.
El polo inferior se encuentra un poco más alejado de la línea media y se extiende hasta aproximadamente 5 centímetros de distancia de la cresta ilíaca. La parte lateral del polo inferior del riñón derecho se relaciona con la flexura cólica derecha, mientras que el resto del polo inferior se asocia con el peritoneo del yeyuno. El polo inferior del riñón izquierdo suele estar relacionado con la flexura cólica izquierda, el colon descendente y el peritoneo del yeyuno.
¡Ahora continuemos con la anatomía externa de los riñones!
En general, el riñón está protegido por tres capas que lo rodean completamente. Primero, tenemos la cápsula renal, también conocida como cápsula fibrosa. Está compuesta por tejido conectivo denso e irregular, que mantiene la forma del riñón y lo protege de daños. A continuación, encontramos la cápsula adiposa del riñón o perirrenal, que cubre la cápsula renal. Esta es una capa protectora de tejido adiposo, la cual a su vez está envuelta por una resistente fascia renal que encierra los riñones, la glándula suprarrenal y la grasa perirrenal.
El cuerpo adiposo pararrenal, una colección de tejido adiposo ubicado superficial a la fascia renal, funciona para proteger los riñones y los vasos sanguíneos renales frente a estímulos físicos externos. La fascia y, en menor medida, el peritoneo que la recubre, sirven para anclar firmemente los riñones a la pared abdominal posterior en posición retroperitoneal.
Continuando, los riñones presentan una cara anterior y una posterior. La cara anterior se relaciona con los órganos del sistema digestivo que se encuentran frente a ella. Anteriormente, el riñón derecho se relaciona con el hígado, el duodeno y la flexura cólica derecha del colon ascendente, mientras que el riñón izquierdo se relaciona con el estómago, el yeyuno, el páncreas, el bazo y el colon descendente. Por su parte, la cara posterior mira hacia la pared abdominal posterior. Se encuentra en estrecha relación con el diafragma, los ligamentos arcuatos mediales y laterales, los músculos de la pared abdominal posterior y los nervios subcostal e iliohipogástrico.
Estas caras están separadas por los bordes lateral y medial de los riñones. El borde lateral del riñón es relativamente largo, liso y convexo. Por otro lado, el borde medial es más corto, cóncavo y presenta una hendidura profunda. El centro del borde medial se denomina hilio del riñón, por donde las estructuras entran y salen del mismo.
Echemos un vistazo más de cerca a las estructuras del hilio del riñón.
El hilio se encuentra generalmente a la altura de L2. De anterior a posterior, el hilio del riñón da paso a tres estructuras principales. La vena renal, formada por la unión de dos a tres venas interlobares renales dentro del seno renal, que es una cavidad poco profunda en el interior del riñón. La vena renal emerge del hilio por delante de la arteria renal y drena directamente en la vena cava inferior a nivel de L2.
La arteria renal surge de la cara anterolateral de la aorta abdominal a nivel vertebral L1-L2, ligeramente inferior al origen de la arteria mesentérica superior. Las arterias renales irrigan los riñones y entran en ellos por el hilio, como ya vimos. Exploraremos sus ramas al estudiar la estructura interna del riñón.
La última y más posterior de las estructuras que sale del hilio del riñón es la pelvis renal, la cual es una zona ensanchada en forma de embudo por donde se filtra la orina del riñón. El vértice de la pelvis renal se aleja del riñón y es continuo con el extremo superior del uréter.
Ahora echemos un vistazo más de cerca a la glándula suprarrenal, también conocida como glándula adrenal. Esta es la última estructura que exploraremos como parte de la anatomía externa del riñón.
Las glándulas suprarrenales son glándulas endocrinas pareadas ubicadas sobre el aspecto superomedial del polo superior de cada riñón. La corteza suprarrenal secreta hormonas esteroideas involucradas en el crecimiento, el metabolismo y la reproducción, como cortisol, aldosterona y precursores de las hormonas sexuales, testosterona y estrógeno. La médula suprarrenal secreta catecolaminas, también llamadas hormonas del estrés, como noradrenalina y adrenalina, directamente hacia la sangre.
Las glándulas suprarrenales son altamente vasculares. Reciben su irrigación de tres conjuntos de arterias diferentes. El primer grupo corresponde a las arterias suprarrenales superiores. Son un grupo de numerosas arterias pequeñas que generalmente se originan de la arteria frénica inferior, una rama de la aorta abdominal. Las arterias suprarrenales medias e inferiores también proporcionan irrigación adicional mediante pequeñas ramas de la aorta y la arteria renal, respectivamente.
Ahora que ya hemos repasado la anatomía externa del riñón, es momento de adentrarnos en su anatomía interna.
Funcionalmente, el riñón puede dividirse en tres regiones principales: la corteza renal, la médula renal y el seno renal. La corteza renal es la porción externa subcapsular del riñón. Esta aloja gran parte de la nefrona, la unidad funcional básica del riñón, así como una densa red de vasos sanguíneos que las irrigan. Las estructuras específicas encontradas en la corteza renal son: los corpúsculos renales, las porciones contorneadas de los túbulos renales y las porciones iniciales de los túbulos colectores.
El corpúsculo renal es la unidad de filtración de la nefrona, que es la unidad funcional del riñón. Consiste en un ovillo de capilares, el glomérulo, rodeado por una cápsula glomerular de doble pared comúnmente conocida como cápsula de Bowman, que se abre hacia un túbulo renal, el cual es responsable de la reabsorción de sustancias de vuelta a la sangre.
La ultrafiltración es un proceso de filtración a través de membranas y tiene lugar en la corteza renal. Este proceso permite la eliminación de agua, sodio, desechos metabólicos y sustancias en exceso de la sangre bajo alta presión. Después de la filtración, la corteza renal participa en la reabsorción de sustancias útiles como agua, glucosa y electrolitos de vuelta al torrente sanguíneo, según sea necesario para mantener el equilibrio y la homeostasis. Además, en la corteza renal también se produce la eritropoyetina, una hormona necesaria para la síntesis de nuevos glóbulos rojos.
Pasemos ahora a la médula renal, que es la región interna del parénquima del riñón. La médula renal se caracteriza por múltiples masas de tejido con forma cónica llamadas pirámides renales, las cuales contienen el asa de Henle de cada nefrona, así como la porción medular de los conductos colectores, los conductos papilares y los vasos sanguíneos. En conjunto, una pirámide renal y la corteza renal que la recubre forman un lóbulo renal. En los seres humanos, existen en promedio entre 7 y 18 lóbulos renales.
La base de las pirámides renales está en contacto con la corteza renal, y su vértice con el seno renal. Las extensiones de la corteza renal, conocidas como columnas renales, separan las pirámides renales y marcan los límites de los lóbulos renales. Los vértices de las pirámides, también llamados papilas renales, convergen hacia la parte más central del riñón, conocida como el seno renal.
Cada papila contiene varios conductos papilares, los cuales drenan la orina hacia una pequeña cavidad conocida como cáliz renal menor. Varios cálices menores se unen luego para formar un cáliz mayor, de los cuales suele haber dos o tres en el riñón. Los cálices renales mayores se unen posteriormente para formar la pelvis renal. La pelvis renal sale del riñón a través del hilio del riñón, continuando como el uréter.
Muy bien, ahora hagamos un resumen de las funciones del riñón.
Aprendimos que los riñones filtran la sangre para eliminar el exceso de agua, minerales y productos de desecho del metabolismo de proteínas, produciendo orina durante este proceso. Además, mantienen la homeostasis controlando la cantidad de agua, iones y otras sustancias en la sangre, regulando el volumen y la osmolaridad del líquido extracelular. Esto se logra principalmente modificando la cantidad de sodio y agua excretada.
Los riñones saludables también responden a la aldosterona, una hormona esteroidea secretada por las glándulas suprarrenales, que ayuda a regular la presión arterial al controlar los niveles de sodio y potasio en la sangre. También hemos visto que los riñones participan en la síntesis de glóbulos rojos gracias a la producción de la hormona responsable de este proceso.
Y esto nos lleva al final de nuestro videotutorial de anatomía, donde analizamos la anatomía externa e interna del riñón y sus funciones.
¡Hasta la próxima y feliz estudio!