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“Honestamente podría decir que Kenhub disminuyó mi tiempo de estudio a la mitad” – Leer más. Kim Bengochea Kim Bengochea, Universidad Regis, Denver

Tipos de tejidos

Un tejido es un conjunto de células, muy cercanas entre sí, que se organizan para realizar una o más funciones específicas.

Existen cuatro tipos básicos de tejidos, definidos de acuerdo a su morfología y función: tejido epitelial, tejido conectivo (conjuntivo), tejido muscular y tejido nervioso.

Puntos clave sobre los tipos de tejidos
Tejido epitelial Características - alta celularidad, receptores sensoriales especiales, forma barreras, avascular, inervado
Superficies
- basal (hemidesmosomas, membrana basal), apical (lumen, microvellosidades, cilios, estereocilios), lateral (uniones adherentes, uniones estrechas, desmosomas, uniones gap)
Tipos
- escamoso, cuboidal, columnar, simple, estratificado, pseudoestratificado, especializado
Tejido conectivo Estructura - células (estructurales, inmunológicas, de defensa, de reserva energética), matriz extracelular (MEC, sustancia fundamental, fibras proteicas)
Tipos de fibras
- colágenas, reticulares, elásticas
Clasificación
- propiamente dicho (denso, laxo), embrionario (mesénquima, mucoide o mucoso), especializado (cartílago, adiposo, óseo, sangre)
Tejido muscular Características - elástico, extensible, contráctil
Tipos
- esquelético, cardíaco (uniones gap, discos intercalares), liso, estriado, no estriado
Tejido nervioso Neuronas - soma (cuerpo celular), dendritas, axones, ganglios (SNP), núcleos (SNC)
Glía - astrocitos, oligodendrocitos, células de Schwann (neurolemocitos), microglia - barrera hematoencefálica (BHE)
Contenidos
  1. Tejido epitelial
    1. Células epiteliales
    2. Estructura tisular
    3. Tejido epitelial especializado
  2. Tejido conectivo
    1. Células conectivas
    2. Fibras de tejido conectivo
    3. Clasificación del tejido conectivo
  3. Tejido muscular
    1. Músculo esquelético
    2. Músculo cardíaco
    3. Músculo liso
  4. Tejido nervioso
    1. Neuronas
  5. Puntos importantes
    1. Tejido
    2. Tejido epitelial
    3. Tejido conectivo
    4. Tejido muscular
    5. Tejido nervioso
  6. Bibliografía
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Tejido epitelial

El tejido epitelial es un tejido de alta celularidad (gran densidad de células) que se encarga de recubrir las superficies corporales, revestir cavidades y formar glándulas. Además, las células epiteliales especializadas funcionan como receptores para los sentidos especiales (olfato, gusto, audición y visión).

Las células epiteliales son numerosas, se encuentran en aposición unas con otras y forman uniones especializadas para crear barreras entre el tejido conectivo y las superficies libres. Las superficies libres del cuerpo incluyen la superficie externa de los órganos internos, el recubrimiento de cavidades corporales, la superficie externa del cuerpo, trompas y conductos. La matriz extracelular del tejido epitelial es mínima y carece de estructuras adicionales. Aunque el tejido epitelial es avascular, se encuentra inervado.

Células epiteliales

Las células del tejido epitelial tienen tres tipos de superficies diferenciadas de acuerdo a su localización y especializaciones funcionales: basal, apical y lateral.

Región basal y sus adhesiones

La superficie basal es la que se encuentra más cercana a la membrana basal. La membrana basal, por sí misma, crea una delgada barrera que separa el tejido conectivo de las capas más basales de células epiteliales. Las uniones especializadas llamadas hemidesmosomas se encargan de fijar las células epiteliales a la membrana basal.

Región apical y sus especializaciones

La superficie apical de una célula epitelial se encuentra más cerca del lumen (luz) o superficie libre. Las superficies apicales de las células epiteliales pueden presentar extensiones especializadas. Las microvellosidades son pequeños procesos que se proyectan desde la superficie apical para incrementar el área de la superficie. Están altamente involucrados en la difusión a nivel del túbulo contorneado proximal de la nefrona y en el lumen del intestino delgado.

Los cilios son procesos pequeños encontrados en el tracto respiratorio y en el tracto reproductor femenino. Su compleja estructura les proporciona movilidad, y mediante este movimiento son capaces de transportar estructuras pequeñas a través del lumen ya sea de la tráquea o de las trompas uterinas. Los estereocilios son similares a los cilios en tamaño y forma, sin embargo, carecen de movimiento y se encuentran más frecuentemente en el epitelio del tracto reproductor masculino, específicamente en el conducto deferente y epidídimo.

Región lateral y sus adhesiones

Las superficies laterales de las células epiteliales se localizan entre las células adyacentes. Las estructuras más notables de la superficie lateral son las uniones. Las uniones adherentes unen el citoesqueleto de células vecinas para producir fuerza en el tejido. Los desmosomas se pueden pensar como puntos de soldadura para los tejidos epiteliales. Estos usualmente se ubican por debajo de las uniones adherentes, en lugares típicamente sujetos a estrés mecánico. Por ejemplo, en el epitelio estratificado de la piel.

Las uniones estrechas (tight junctions o uniones ocluyentes) forman una barrera sólida que previene el movimiento de las moléculas entre células epiteliales adyacentes. Las uniones estrechas se encuentran en el epitelio columnar simple del intestino para regular la absorción de nutrientes. Finalmente, las uniones gap realizan la función opuesta. Las uniones gap (uniones comunicantes) permiten el paso libre de pequeñas moléculas y estructuras entre las células. Por ejemplo, las uniones gap en el tejido del músculo cardíaco permite la contracción coordinada del corazón.

Resumen de las superficies del tejido epitelial y sus características
Características Alta celularidad, funcionan como receptores, forman barreras, matriz extracelular mínima, avasculares, inervadas
Superficie basal Membrana basal, hemidesmosomas
Superficie apical Microvellosidades, cilios, estereocilios
Superficie lateral Uniones adherentes, desmosomas, uniones estrechas, uniones gap

Estructura tisular

Las dos principales características del tejido epitelial hacen que se divida en dos subclases: la forma de las células y la presencia de capas.

Forma de las células:

  • Escamosas - células aplanadas; pueden ser queratinizadas o no queratinizadas; están involucradas en la protección y difusión; se encuentran en las paredes capilares y la piel.
  • Cuboidales - células cúbicas; pueden encontrarse formando conductos en las nefronas del riñón; involucradas en la secreción y absorción.
  • Columnares - células rectangulares (o cilíndricas); frecuentemente presentan cilios; involucradas en la absorción, secreción, protección y lubricación; forman el revestimiento interno del intestino.

Capas:

  • Simple - una capa de células.
  • Estratificado - dos o más capas de células.
  • Pseudoestratificado - epitelio simple que tiene la apariencia de ser estratificado cuando se mira a través de un corte transversal, aunque en realidad se trata de una sola capa de células.

Tejido epitelial especializado

  • Epitelio transicional - distiende a los tejidos del tracto urinario.
  • Epitelio escamoso estratificado queratinizado - conforma la epidermis.
  • Epitelio escamoso estratificado no queratinizado - se encuentra en regiones propensas a la abrasión, como la mucosa oral o el recubrimiento vaginal.
  • Epitelio columnar ciliado pseudoestratificado - recubre la superficie interna de la tráquea.
  • Endotelio - recubre la superficie interna de los vasos sanguíneos.
  • Células ependimarias - presentes en el sistema nervioso.

Tejido conectivo

El tejido conectivo es el tipo de tejido más abundante en el cuerpo. En general, el tejido conectivo consta de células y una matriz extracelular (MEC). La matriz extracelular está formada por una sustancia fundamental y fibras proteicas. Entonces podemos decir que en general todo el tejido conectivo, a excepción de la sangre y la linfa, consta de tres componentes principales: células, sustancia fundamental y fibras.

Resumen del tejido conectivo
Tipos de células Estructurales, inmunológicas, de defensa, de reserva energética
Fibras Colágenas, reticulares, elásticas
Clasificación Propiamente dicho: tejido conectivo laxo; tejido conectivo denso (regular, irregular)
Embrionario
: mesénquima; tejido conectivo mucoide (mucoso)
Especializado
: cartílago, tejido adiposo, tejido óseo, sangre

Células conectivas

Las células se originan del mesénquima, un tejido embrionario vagamente organizado caracterizado por células alargadas dentro de una sustancia fundamental viscosa. Las células del tejido conectivo no están opuestas entre sí, sino que se encuentran separadas por una gran matriz extracelular.

Tipos de células:

  • Estructurales - fibroblastos, condroblastos, osteoblastos, odontoblastos.
  • Inmunológicas - células plasmáticas, leucocitos, eosinófilos.
  • De defensa - neutrófilos, mastocitos, basófilos, macrófagos.
  • De reserva energética - adipocitos.

Fibras de tejido conectivo

La sustancia fundamental del tejido conectivo contiene proteínas estructurales llamadas fibras. Hay tres tipos de fibras de tejido conectivo:

  • Las fibras de colágeno son el tipo más abundante. Poseen una alta fuerza de tensión pero también son flexibles. Las fibras de colágeno están compuestas por muchas subunidades, llamadas fibrillas de colágeno, que tienen una apariencia estriada al ser vistas bajo un microscopio electrónico. Hay muchos tipos de colágeno, y los tipos de colágeno presentes en un tejido le proporcionan sus características únicas. Por ejemplo, el colágeno tipo I brinda resistencia ante el estiramiento en el tejido óseo, mientras que el colágeno tipo IV conforma la ultraestructura de la membrana basal.
  • Las fibras reticulares son más delgadas que las de colágeno. Estas se encuentran en extensas redes y brindan soporte y marco estructural. Las fibras reticulares no se tiñen con una tinción regular de H&E, por lo que se requiere de una tinción argéntica para que las fibras puedan teñirse de color negro y sean visibles.
  • Las fibras elásticas también son más delgadas que las de colágeno. Estas fibras son fuertes y pueden estirarse hasta 150% de su longitud original sin romperse. Cuando la tensión se libera, son capaces de regresar a su forma original. Las fibras elásticas se encuentran en la piel, vasos sanguíneos y tejido pulmonar.

Clasificación del tejido conectivo

La clasificación del tejido conectivo se basa en dos características: la composición de sus componentes celulares y extracelulares y su función en el cuerpo. Los tejidos se pueden clasificar como propiamente dichos, embrionarios o especializados.

Tejido conectivo propiamente dicho

El tejido conectivo propiamente dicho incluye el tejido conectivo laxo, también conocido como tejido areolar, y tejido conectivo denso. El tejido conectivo laxo consiste en fibras de colágeno delgadas y vagamente organizadas dentro de una sustancia fundamental viscosa.

El tejido conectivo denso se puede subdividir en regular e irregular. El tejido conectivo denso regular forma los tendones y ligamentos. Las fibras están densamente empaquetadas y organizadas paralelamente para crear un tejido fuerte capaz de resistir la tensión de los músculos y huesos durante el movimiento. El tejido conectivo denso irregular también contiene abundantes fibras, pero carece de la direccionalidad de las fibras del tejido conectivo denso regular. El alto número de fibras proporciona fuerza, mientras que su patrón desorganizado permite la flexibilidad. El tejido conectivo denso irregular está asociado con los órganos huecos del sistema digestivo.

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Tejido conectivo embrionario

El tejido conectivo embrionario, derivado del mesodermo, es el precursor de muchos tejidos conectivos en el cuerpo del adulto. Se clasifica en dos subtipos: mesénquima y tejido conectivo mucoide (mucoso). El mesénquima se encuentra dentro del embrión. Las células mesenquimales tienen forma de huso y procesos celulares que se extienden desde cada extremo. Los procesos celulares se conectan con los de otras células mesenquimales a través de uniones gap. Algunas fibras de colágeno muy delgadas se encuentran esparcidas, pero no son especialmente fuertes, reflejando la cantidad limitada de estrés mecánico que ocurre en los tejidos del embrión en desarrollo.

El tejido conectivo mucoide se encuentra en el cordón umbilical. Las células del tejido conectivo mucoide también tienen forma de huso y son relativamente escasas. Una sustancia fundamental casi completamente gelatinizada conocida como gelatina de Wharton conforma la mayor parte de la matriz extracelular entre las células y las fibras de colágeno.

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Tejido conectivo especializado

El cartílago, el tejido adiposo, el hueso y la sangre son tejidos conectivos especializados. Las células adiposas, o adipocitos, son células especializadas encargadas de almacenar grasa y sintetizar hormonas, factores de crecimiento y algunos mediadores de inflamación. Estas células están localizadas en el tejido conectivo laxo, ya sea como células individuales o como grupos celulares. Cuando los adipocitos se encuentran agrupados en cantidades numerosas, son denominados tejido adiposo.

El tejido óseo es único dado que su matriz extracelular está mineralizada. El fosfato de calcio, en la forma de cristales de hidroxiapatita, es el responsable de la mineralización del hueso y crea un tejido muy fuerte capaz de sostener y proteger al cuerpo.

La sangre es un fluido de tejido conectivo que transporta gases, nutrientes y productos de desecho a través del cuerpo. El fluido de la matriz extracelular de la sangre está compuesto por plasma, el cual constituye poco más de la mitad del volumen de este tejido. Las células del tejido sanguíneo se clasifican como eritrocitos, leucocitos y trombocitos. Los eritrocitos, o glóbulos rojos, llevan oxígeno y dióxido de carbono por todo el sistema cardiovascular. Los leucocitos, o glóbulos blancos, son los responsables de las respuestas inmunológicas y alérgicas. Los trombocitos, o plaquetas, forman coágulos y se encargan de iniciar la reparación de vasos sanguíneos dañados.

Aquí puedes encontrar más detalles sobre los tejidos conectivos especializados:

Tejido muscular

El tejido muscular es tanto extensible como elástico, es decir, es capaz de estirarse y regresar a su tamaño y forma original. Las células del tejido muscular son únicas debido a que son contráctiles, o capaces de contracción. Esta contracción es un resultado del deslizamiento de los filamentos de actina y miosina.

El tejido muscular es fácilmente reconocible por sus grupos de células altamente organizados. Aunque existen tres tipos de tejido muscular con morfologías celulares únicas, los haces de fibras de cada tipo de tejido están arreglados paralelamente, orientados en el eje largo y se distinguen del tejido conectivo circundante. El tejido muscular se clasifica de acuerdo con la apariencia de sus células contráctiles.

Resumen del tejido muscular
Características Extensible, elástico, contráctil, organizado en haces
Esquelético Contracción rápida y fuerte, células columnares grandes y alargadas, sincitio, núcleos periférico y ovoide, estriado, presente en los músculos esqueléticos voluntarios
Cardíaco Contracción fuerte, estriado, núcleo único localizado centralmente, conectado mediante uniones gap y discos intercalares, sincitio, encontrado en el miocardio
Liso Contracciones lentas y débiles, células con forma de huso, núcleo único y central, no estriado, encontrado en músculos involuntarios (vísceras)

Los tres tipos de tejido muscular son: músculo esquelético, músculo cardíaco y músculo liso.

Músculo esquelético

El músculo esquelético es el responsable del movimiento voluntario del cuerpo. Por ejemplo, el movimiento de las extremidades, la piel de la cara y las órbitas. La contracción del músculo esquelético es rápida y fuerte. Sus células son grandes, columnares (cilíndricas) y alargadas.

Durante el desarrollo embrionario, los mioblastos se unen para formar una sola célula muscular más grande, resultando en sincitios multinucleados. Los núcleos de las células musculares son periféricos y de forma ovoide. Cuando se ven al microscopio, las células del músculo esquelético tienen una apariencia estriada debido a la organización de sus filamentos de actina y miosina.

Músculo cardíaco

El músculo cardíaco se encuentra en la pared del corazón y también se conoce como miocardio. Al igual que en el músculo esquelético, los filamentos de actina y miosina le brindan al músculo cardíaco una apariencia estriada. El movimiento que ofrecen las células del músculo cardíaco es involuntario y coordinado por uniones gap. Una característica importante que distingue al músculo cardíaco es la presencia de discos intercalares.

Las células del músculo cardíaco son alargadas y ramificadas. Los discos intercalares están presentes en las uniones entre dos células. Aunque las uniones gap permiten que este tejido funcione como un sincitio (un conjunto de células unidas mediante sus membranas), cada célula posee un solo núcleo localizado centralmente.

Músculo liso

El músculo liso está asociado con arterias y órganos tubulares como ocurre en el tracto gastrointestinal. Este tipo de tejido brinda movimientos lentos y débiles de carácter involuntario. Las células del músculo liso tienen forma de huso y un único núcleo central. Las fibras contráctiles de las células del músculo liso están organizadas perpendicularmente entre sí en lugar de paralelamente, por lo que el músculo liso no tiene una apariencia estriada cuando se observa bajo el microscopio.

Domina la histología del tejido muscular con los siguientes recursos de aprendizaje:

Tejido nervioso

Neuronas

Las células del sistema nervioso están altamente especializadas para transmitir impulsos eléctricos a través del cuerpo. Existen dos tipos principales de células en el sistema nervioso: neuronas y células gliales.

Las neuronas normalmente tienen un soma (o cuerpo celular) grande, con proyecciones largas que se utilizan para transmitir información. Estas proyecciones se conocen como axones y dendritas. Los axones envían los impulsos lejos del soma, mientras que las dendritas transportan la información en dirección a este. Las neuronas se pueden identificar más fácilmente por sus axones, tanto en cortes longitudinales como transversales. Los grupos de neuronas son referidos como ganglios en el sistema nervioso periférico, y núcleos en el sistema nervioso central.

Resumen del tejido nervioso
Neuronas Función: transmisión de impulsos eléctricos
Estructura
: soma (cuerpo celular), axones (transmiten impulsos lejos del soma), dendritas (transmiten impulsos hacia el soma)
Organización
: ganglios (SNP) y núcleos (SNC)
Células gliales Función: soporte y nutrición de las neuronas
Astrocitos
: sostienen las sinapsis, forman una barrera protectora alrededor de los vasos sanguíneos (barrera hematoencefálica, BHE)
Oligodendrocitos
: aíslan y mielinizan los axones, aumentando la proyección de impulsos en el SNC
Células de Schwann
: equivalentes a los oligodendrocitos en el SNP
Microglia
: defiende y protege al sistema nervioso

La glía o células gliales son las células de sostén del tejido nervioso, y su número sobrepasa significativamente al de las neuronas. Estas células difieren de acuerdo a la región del sistema nervioso. Los astrocitos sostienen a las neuronas, especialmente cerca de sus sinapsis, así como también brindan una barrera protectora que rodea a los vasos sanguíneos. Los oligodendrocitos se encuentran en la materia blanca del sistema nervioso central. Grandes proyecciones provenientes de estas células se envuelven alrededor de los axones neuronales y los aíslan para permitir una proyección más rápida de los impulsos eléctricos.

En el sistema nervioso periférico, las células de Schwann (neurolemocitos) cumplen esta misma función. Los oligodendrocitos y las células de Schwann son muy útiles para identificar tejido nervioso, ya que el recubrimiento que generan se presenta como una gruesa capa que rodea al axón tubular. La microglia son los macrófagos del sistema nervioso. Estas células constantemente vigilan al tejido nervioso y destruyen agentes externos y productos de desecho.

El tejido nervioso tiene un espacio extracelular repleto de fluido a través del cual los iones y neuromediadores viajan para transmitir impulsos. Debido a que la generación de potenciales de acción requiere de una concentración específica de iones, el espacio extracelular está altamente regulado por las células gliales. Los capilares que atraviesan el tejido nervioso están completamente rodeados por astrocitos que forman la barrera hematoencefálica.

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