Conexión perdida. Por favor actualiza la página.
Conectado
EN | DE | PT | ES Ayuda Cómo estudiar Inicia sesión Registrarse
¿Listo para aprender?
Elige tu herramienta de estudio favorita

Testículos

Estructura del testículo.

Los testículos o gónadas masculinas son glándulas reproductoras masculinas localizadas en el escroto. Poseen forma ovoidea, con 4 a 6 centímetros de longitud. Se desarrollan retroperitonealmente en la pared abdominal posterior y descienden al escroto antes del nacimiento. El escroto es usualmente asimétrico, con un testículo más inferior que el otro (usualmente el izquierdo). Luego de haber descendido, los testículos permanecen conectados al abdomen por medio de los cordones espermáticos, y adheridos al escroto por el ligamento escrotal.

Los testículos en los hombres son análogos a los ovarios en las mujeres. Ellos producen hormonas sexuales llamadas andrógenos (principalmente testosterona) en el proceso de la esteroidogénesis, y en la espermatogénesis se da la producción del esperma. La función endocrina de los testículos es controlada por la adenohipófisis (glándula hipofisaria anterior), mientras la hormona luteinizante (LH) estimula la producción de testosterona y la hormona folículo estimulante (FSH) estimula la producción de esperma.

En este artículo discutiremos la anatomía testicular e histología, así como las condiciones patológicas más frecuentes relacionadas con los mismos.

Puntos clave sobre los testículos
Función Producción de esperma y andrógenos (testosterona)
Capas del testículo De lo superficial a lo profundo:
Fascia espermática externa (del músculo oblicuo externo)
Fascia cremastérica (del músculo oblicuo interno)
Fascia espermática interna (de la fascia transversa)
Túnica vaginal (del peritoneo)
Estructura de los testículos La capa más externa es la túnica albugínea. El estroma consiste en lóbulos compuestos por túbulos seminíferos.
Histología Células espermatogénicas, células de Leydig, células de Sertoli
Sistema de conductos Túbulos seminíferos contorneados (dentro de los lóbulos) → túbulos seminíferos rectos (cerca del mediastino de los testículos) → red del testículo (dentro del mediastino testicular) → conductillos eferentes → epidídimo → conducto deferente → conducto eyaculador → uretra prostática
Irrigación Arteria testicular (rama de la aorta abdominal)
Plexo pampiniforme y la vena testicular (drena en la vena cava inferior)
Inervación Plexo testicular (T10)
Correlaciones clínicas Criptorquidia, atrofia, torsión, hidrocele, hematocele, quilocele, tumores testiculares
Contenidos
  1. Estructura y función
    1. Sistema de conductos
  2. Histología
  3. Irrigación y drenaje venoso
  4. Drenaje linfático
  5. Inervación
  6. Correlaciones clínicas
    1. Criptorquidia
    2. Torsión testicular
    3. Hidrocele
  7. Bibliografía
+ Muestra todo

Estructura y función

Los testículos poseen dos caras, medial y lateral, separadas por los márgenes anterior y posterior. Debido a su forma ovoidea, los testículos tienen extremidades superior e inferior. La extremidad superior está relacionada de cerca con el epidídimo, mientras la extremidad inferior está fija al escroto por medio del ligamento escrotal (remanente del ligamento genito inguinal o gubernaculum testis).

La capa más superficial del testículo es una cápsula formada por tejido conectivo fibroso denso llamada túnica albugínea, que se dispone perpendicularmente para dar origen a los septos que dividen al tejido testicular en lóbulos. La túnica albugínea se engrosa alrededor de la cara posterior del testículo y se proyecta dentro del tejido testicular. Esta proyección es conocida como mediastino del testiculo, y dentro transcurren los vasos y conductos que salen o ingresan al testículo. El mediastino del testículo da origen a un septo fibroso que más adelante divide al tejido testicular en 200-300 lóbulos que contienen a los túbulos seminíferos.

Cada lóbulo testicular contiene 1- 4 túbulos seminíferos altamente contorneados. Estos túbulos convergen desde el septo fibroso hacia el mediastino del testículo. Antes de ingresar al mediastino, cada túbulo contorneado toma un curso lineal, recto, que es el motivo por el cual esta porción corta de cada túbulo se denomina túbulo seminífero recto. Los túbulos rectos entran al mediastino, y al interconectarse forman una cámara colectora llamada red testicular.

Sistema de conductos

El sistema de conductos de los testículos transporta el esperma maduro desde la red testicular al exterior del cuerpo a través del pene. La porción superior de la red testicular da origen a 12-20 conductillos eferentes. Estos penetran la cápsula testicular y desembocan en el epidídimo, cargando a los espermatozoides. El epidídimo es una gran estructura que se extiende a lo largo de todo el margen posterior del testículo. Los espermatozoides viajan a través del epidídimo, maduran, son capaces de moverse (“nadar”) y fertilizar huevos. Células espermáticas maduras son reservadas en el epidídimo hasta la eyaculación, que es cuando son vertidos en el conducto deferente.

El conducto deferente (también llamado vas deferens) es la continuación del conducto epididimario y viaja a través del cordón espermático hacia la pelvis. Su función es la de transportar esperma desde el epidídimo hasta los conductos eyaculatorios antes de la eyaculación. Anterior al recto y a lo largo de la base de la vejiga, se le une el conducto de la vesícula seminal. Desde este punto, continúa como conducto eyaculador, el cual penetra la próstata y se vacía en la uretra prostática.

Si quieres aprender más sobre el sistema reproductivo masculino, echa un vistazo más abajo!

Histología

A nivel microscópico, los testículos se conforman de parénquima y estroma, Los túbulos testiculares son el parénquima y están rodeados de tejido conectivo estromal. Además de las células habituales del tejido conectivo (fibroblastos), el estroma testicular contiene células que secretan testosterona: las células de Leydig (células intersticiales), que representan la fuente principal de testosterona en hombres: sustancia que cumple un papel muy importante en la maduración sexual y función reproductiva masculina.

Los túbulos de los testículos están revestidos por una capa de epitelio seminífero, que contiene a las células de Sertoli (sustentaculares) y a las células espermatógenas. Las células espermatógenas pasan por el proceso de espermatogénesis, donde cada espermatozoide pasa por varias fases de desarrollo hasta convertirse en un espermatozoide maduro. Todas sus formas de desarrollado están alineadas de acuerdo a su grado de madurez, lo que significa que las más inmaduras están localizadas cerca del septo fibroso mientras que las formas más maduras se encuentran cercanas a la red testicular.

Las células de Sertoli están fuertemente unidas entre sí. Ellas forman una capa entre las formas más inmaduras de los espermatozoides llamadas espermatogonias y las formas más maduras, denominadas espermátides. De esta forma las células de Sertoli forman una barrera hematotesticular entre los espermatozoides inmaduros y maduros, que es impenetrable inclusive por la sangre arterial. Esta barrera existe puesto que durante el desarrollo intrauterino, sólo las células espermatógenas están presentes en los fetos masculinos, mientras que el desarrollo adicional de estas células es decir sus formas más maduras está programado para comenzar solo más tarde en la vida. Considerando que el sistema inmune también se desenvuelve durante el embarazo, las células inmunes no tienen la oportunidad de encontrar ninguna de las formas en desarrollo de los espermatozoides. Por esta razón, si el sistema inmune se pone en contacto con los espermatozoides maduros, los tratará como células extrañas al cuerpo y los destruiría. Por esto es que la integridad de la barrera hematotesticular es tan importante.

Entonces, si la sangre no alcanza a las células espermáticas maduras, ¿cómo sobreviven? Ellas sobreviven gracias a la ayuda de las células de Sertoli que transportan nutrientes desde su superficie basal hasta las capas superiores.

Irrigación y drenaje venoso

Además de las arterias testiculares, los testículos reciben irrigación colateral por medio de la arteria cremastérica (rama de la arteria epigástrica inferior) y de la arteria del conducto deferente (rama de la arteria vesical inferior.

Esta irrigación colateral es esencial en casos de obstrucción de las arterias testiculares, debido a que este flujo colateral le permitiría a los testículos sobrevivir ante la falta de suministro arterial.

La sangre desoxigenada proveniente de los testículos drena en venas espermáticas pequeñas que están conectadas y forman una red venosa denominada plexo pampiniforme. Este plexo rodea a las ramas de la arteria testicular, lo cual es importante para la regulación de temperatura. Las venas del plexo enfrían a las arterias que distribuyen sangre arterial caliente antes de que la arteria ingrese al testículo, actuando así como un intercambiador de calor a contracorriente.

Las venas del plexo ascienden a través del canal inguinal, anterior al conducto deferente, y justo por debajo del anillo inguinal superficial se unen en tres a cuatro venas que ingresan al abdomen. Estas venas se unen para formar una única vena testicular a cada lado. La vena testicular derecha drena en la vena cava inferior en un ángulo agudo. La vena testicular izquierda por otro lado drena en la vena renal izquierda en ángulo recto. Estos ángulos son importantes en caso de obstrucción (especialmente la derecha) lo que lleva a la detención o enlentecimiento del flujo sanguíneo dentro de los testículos.

Drenaje linfático

Los testículos drenan en los ganglios linfáticos pre aórticos y aórticos laterales, algo que persiste desde su desarrollo retroperitoneal. El escroto drena en los ganglios linfáticos inguinales.

Inervación

Los testículos están inervados por nervios autónomos. Fibras parasimpáticas, aferentes viscerales y simpáticas provienen del plexo testicular (T10) encontrado cerca de la arteria testicular. Por lo tanto, el plexo nervioso autónomo viaja hacia los testículos a través del cordón espermático.

El conducto deferente, las glándulas seminales, el conducto eyaculador y la próstata están inervados por los ramos simpáticos de los nervios esplácnicos lumbares y por el plexo hipogástrico superior e inferior. La inervación parasimpática proviene de los nervios pélvicos esplácnicos (S2-S3)

¡Es tiempo de probar tu conocimiento! ¡Haz clic abajo para elegir tu tipo favorito de cuestionario y ponte a prueba!

Testículos: ¿quieres aprender más sobre este tema?

Nuestros interesantes videos, cuestionarios interactivos, artículos detallados y atlas en alta definición te ayudarán a lograr resultados mucho más rápido.

¿Cómo prefieres aprender?

“Honestamente podría decir que Kenhub disminuyó mi tiempo de estudio a la mitad” – Leer más. Kim Bengochea Kim Bengochea, Universidad Regis, Denver

© A menos de que se defina lo contrario, todo el contenido, incluyendo ilustraciones, son propiedad exclusiva de Kenhub GmbH, y están protegidas por las leyes de copyright alemanas e internacionales. Todos los derechos reservados.

Regístrate ahora ¡y consigue tu guía de estudio definitiva!